miércoles, 31 de agosto de 2016

Dos Clases de Personas


En la vida hay dos clases e personas….a cuál perteneces?

Los que pasan la vida soñando y los que dan vida a sus sueños.
Los que sueñan con logros y los que logran sus sueños.
Los que siguen las huellas y los que las dejaron.
Los que ven para poder creer y los que creen antes de ver.
Los que te pisan al subir y los que suben a ayudar.
Los que te dan confianza y los que te la quitan.
Los que dan sin pedir a cambio y los que te piden el cambio.
Los que escogen una de dos y los que toman las dos.
Los que se asoman por la ventana y los que se salen por ella.
Los que nacen, se reproducen y mueren y los que nacen, producen y nunca mueren.
Enviado por Fabio Donado
Están en la vida los que siguen el camino y terminan perdiéndose y los que abren el camino y porque han decidido seguir a Jesús quien es el verdadero camino. A estos últimos nada ni nadie, los hace retroceder. Decide hoy los del segundo grupo y verás un cambio total en tu vida.
Dios bendice a quienes no siguen malos consejos ni andan en malas compañías ni se juntan con los que se burlan de Dios.

Dios bendice a quienes aman su palabra y alegres la estudian día y noche.

Son como árboles sembrados junto a los arroyos: llegado el momento, dan mucho fruto y no se marchitan sus hojas. ¡Todo lo que hacen les sale bien!

Con los malvados no pasa lo mismo; ¡son como el polvo que se lleva el viento!


Cuando sean juzgados, nada los salvará; ¡esos pecadores no tendrán parte en la reunión de los buenos! En verdad, Dios cuida a los buenos,

pero los malvados se encaminan al fracaso. Salmo 1

lunes, 14 de marzo de 2016

DOS CLASES DE PERSONAS.


Definitivo, como todo lo que es simple. Nuestro dolor no viene de las cosas vividas, sino de las cosas que fueron soñadas y que no se cumplieron.

¿Por qué sufrimos tanto por amor? Lo correcto sería que la gente no sufra, apenas agradecer por haber conocido una persona tan linda, que generó en nosotros un sentimiento intenso y que nos hizo compañía por un tiempo razonable, un tiempo feliz.

¿Por qué sufrimos?

Porque automáticamente olvidamos lo que fue disfrutado y comenzamos a sufrir por nuestras proyecciones irrealizadas, por todas las ciudades que nos hubiera gustado conocer al lado de nuestro amor, y no conocimos, por todos los hijos que nos hubiera gustado tener juntos y no tuvimos, por todos los espectáculos, libros y silencios que nos hubiera gustado de haber compartido y no compartimos. Por todos los besos cancelados, por la eternidad.

Sufrimos, no porque nuestro trabajo es desgastante y paga poco, sino por todas las horas libres que dejamos de tener para ir al cine, para conversar con un amigo, para nadar, para enamorar.

Sufrimos, no porque nuestra madre es impaciente con nosotros, sino por todos los momentos en que podríamos estar confidenciando con ella, nuestras más profundas angustias y ella estuviese interesada en comprendernos.

Sufrimos, no porque nuestro equipo perdió, sino por la euforia perdida.

Sufrimos no porque envejecemos, sino porque el futuro nos está siendo confiscado, impidiendo así que mil aventuras nos sucedan, todas aquellas con las cuales soñamos y nunca llegamos a tener.

¿Cómo aliviar el dolor de lo que no fue vivido?

La respuesta es simple como un verso:

Cada día que vivo, me convenzo más de que el desperdicio de la vida está en el amor que no damos, en las fuerzas que no usamos, en la prudencia egoísta que nada arriesga, y que, esquivándose del sufrimiento, hace perder también la felicidad.

El dolor es inevitable. El sufrimiento es opcional.
Carlos Drummond de Andrade


El autor de la reflexión de hoy hace una genuina introspección a la dinámica del dolor y el sufrimiento resultante. El concluye que el problema nuestro no es tanto el dolor que las circunstancias nos
provocan, sino más bien el impacto que estas circunstancias tienen sobre nuestros planes y sueños... lo cual no sólo tiene lógica sino que vierte mucha luz sobre la manera en que reaccionamos a la adversidad. Esto nos debiera llevar más bien a desarrollar una actitud de contentamiento para con Dios y con la vida que Él nos ha permitido vivir.

Sí, vivamos intensamente cada día y sepamos agradecerle al Señor por cada bendición disfrutada, aún cuando sea de corta duración. Hagámoslo y permitamos que sea Él quien llene nuestros corazones de santa expectativa para nuestros mañanas.

domingo, 2 de marzo de 2014

¿Realmente eres Feliz?

La vida… para muchos de nosotros es tan complicada. Todos tenemos nuestra propia perspectiva de la vida. Ella comienza con amor, demanda amor y siempre busca amor; tan hermoso, tan sencillo, aunque tan difícil de comprender para nosotros.
Arrastrándose dentro del límite de aquellas cuatro paredes, rodeado de papá, mamá y otros miembros de la familia, cuán felices éramos. Cuán entusiasmados solíamos estar viendo las cómicas en TV, recibiendo juguetes, comiendo chocolate, etc.

Con una frontera ampliada en la vida y con más amigos a nuestros alrededor, ¡se supone que deberíamos ser aún más felices! Pero, ¿realmente lo somos?
Antes de que desarrollásemos sistemas de educación, buenos medios de transporte y comunicación, etc., éramos felices. Pero ahora, con todos estos avances, ¿por qué no podemos ser felices?
Tenemos la habilidad y tecnología para alcanzar el espacio exterior… y sin embargo no podemos desarrollar una tecnología para traer una sonrisa al rostro de alguien. Las necesidades y quereres nos impulsan hacia todos estos descubrimientos y nos llevan hacia el lujo. Estos son los mismos quereres que, en un extremo, se convierten en deseos… deseos ilimitados en los que nos ahogamos.
Nos estamos ahogando deseando más amor, más lujo, más comodidad y más éxito.

Hemos acumulado vastos conocimientos aunque fallamos en comprender la sencilla verdad de la vida: la vida es una travesía y tenemos que aceptar todo lo que nos sale al encuentro. La única manera de sonreír es aceptar lo que somos y lo que tenemos… nunca correr y lamentarnos por lo que no tenemos

sábado, 22 de febrero de 2014

¿Cómo alcanzar un trabajo extraordinario?

“Para ser exitoso no tienes que hacer cosas extraordinarias. Solamente haz las cosas ordinarias con amor y excelencia.”
La clave para disfrutar tu trabajo es dejar de pensar que lo haces por otros o por la empresa y comenzar a hacerlo para ti mismo. Hay una historia que leí hace mucho tiempo que quiero compartirla contigo porque sé que andas buscando lo extraordinario.
“Doña Rosa era una ascensorista de un viejo edificio de Juzgados, que permanecía congestionado de visitantes, ellos entraban y se atiborraban en uno de los viejos ascensores.
Cuando se abría la puerta, la multitud que salía empujaba a la que quería entrar, armando un desorden que se repetía en casi todos los pisos. Hacía calor y los olores se concentraban en el elevador.
A pesar de todo eso, doña Rosa cuidaba su ascensor como si fuera el más fino y valioso. Cada mañana, ella pulía las partes metálicas y las aseaba lo mejor posible. A pesar de esas condiciones, andaba sonriente y entusiasta, saludaba y se despedía al abrir y cerrar las puertas, sorprendía a las personas al recordar sus nombres, bromeaba para que la gente sonriera y respondía con amabilidad a todas las preguntas que le formulaban.
Aparte de eso vendía papel oficial, sellos de correo y en sus pocos ratos libres tejía ropa para bebés.
Un día alguien le preguntó cómo podía permanecer tan contenta en esa clase de trabajo incómodo, rutinario y mal pagado.
A lo que ella contestó: -Muchas personas creen que yo actúo así por la gente y en realidad lo hago por mí. Cuando doy buen trato, me siento satisfecha, si los ayudo, la mayoría me lo retribuye y me aprecia.
-Sé que mi ascensor es viejo y mal mantenido, cuando lo limpio, me estoy cuidando a mí misma, porque aunque no es mío, vivo en él muchas horas de mi vida y si lo trato bien, me va a servir mejor.
-¿Y todos los otros ascensoristas piensan así? -le preguntaron.
-No -respondió- algunos de mis compañeros piensan que su tiempo de trabajo no les pertenece a ellos, dicen que es el tiempo de la empresa. Parecen ausentes, es como si murieran a las ocho de la mañana y resucitaran a las seis de la tarde.
Suponen que trabajando de mala gana van a maltratar al jefe o a otros, cuando en realidad es el tiempo de su vida, algo que nunca van a recuperar.”
Esta historia nos muestra que si somos apasionados en lo que hacemos podemos disfrutar no solamente del trabajo, sino de la vida.
Asegúrate de que lo que haces es lo que te gusta y disponte para dar lo mejor de ti. Si lo que haces no te gusta prepárate para dejarlo e ir tras lo que te guste.
Para tener un trabajo extraordinario  no basta con hacerlo, sino como hacerlo y es hacerlo con excelencia. ¿Estás listo?
La elección es tuya si quieres hacer de tu trabajo ordinario o extraordinario. ¿Cómo quieres que sea?
Si no estás disfrutando tu trabajo o tu carrera quizás es tiempo de hacer un alto y comenzar a ir por lo que te apasiona. 

domingo, 1 de diciembre de 2013

Apostolitis y profetitis, las epidemias actuales.


Por: Vicente Mercado Santamaría



Para Tomar En Cuenta:
Nuestra intención en el presente artículo, no es menospreciar a la nación de Israel ni mucho menos. En lo que respecta al autor o autores de este portal como cristianos gentiles amamos a Israel y pedimos por el al eterno Dios en el nombre de Jesús.
Lamentablemente muchos ministros “evangélicos” gentiles saludan bajo la bandera de Israel y signos judíos para mostrar un aparente amor por Israel y engañar y judaizar a la iglesia de Cristo.
Otros se auto denominan Judíos mesiánicos sin ser de descendencia Judía, estos también lucran en nombre del pueblo de Israel y justifican todo lo que ellos hacen, sin importarles las palabra de nuestro Señor Jesucristo.
Gálatas 3:27y28
Porque todos los que habéis sido bautizados en Cristo, de Cristo estáis revestidos.
Ya no hay judío ni griego; no hay esclavo ni libre; no hay varón ni mujer; porque todos vosotros sois uno en Cristo Jesús.

Romanos 10:1-4
Hermanos, ciertamente el anhelo de mi corazón, y mi oración a Dios por Israel, es para salvación.
Porque yo les doy testimonio de que tienen celo de Dios, pero no conforme a ciencia.
Porque ignorando la justicia de Dios, y procurando establecer la suya propia, no se han sujetado a la justicia de Dios;
Porque el fin de la ley es Cristo, para justicia a todo aquel que cree.

Hebreos 11:14, 16
“Porque los que esto dicen, claramente dan a entender que buscan una patria. Pero anhelaban UNA MEJOR, ESTO ES, CELESTIAL; por lo cual Dios no se avergüenza de llamarse Dios de ellos; porque les ha preparado una ciudad”

Amada Iglesia:

Los temas de hoy tratan sobre dos males que están más propagados y están haciendo más daño en nuestra Iglesia cristiana.

1. EL REINO DE DIOS EN LA TIERRA

No se movía, sino que literalmente trotaba, de un lado al otro del amplio escenario frontal del templo o púlpito y con gran efusividad de gestos, en alta voz, le decía a la numerosa asistencia y a los televidentes, que
 "con Cristo habíamos recibido un “espíritu de señorío y dominio” sobre todas las cosas de este mundo", porque ya somos parte del Reino. Que "basta con pronunciar o declarar algo y lo obtendremos"; nos podemos apropiar de las cosas con solo declararlo. Para ejemplo, animaba a los empleados de empresas a confesar con su boca que esas empresas le pertenecían y ¡así pasarían a ser propiedad de ellos!
Como soporte a esa dominadora o dominionista “doctrina del Reino”, citaba o malinterpretaba el versículo bíblico que dice:
“Todo lugar que pisare la planta de vuestro pie será vuestro” (Deuteronomio 11:24).
Por eso no caminaba, sino que pisoteaba el escenario y de hecho, pisoteaba la gracia de Dios, con esa enseñanza. Era el autodenominado “apóstol” Guillermo Maldonado 
predicando en un evento transmitido desde Miami por el canal de televisión Enlace.

Es la doctrina “Estableciendo el Reino de Dios hoy”, la cual dice que "establecer el Reino de Dios en la Tierra consiste en establecerlo mediante “Dominio, posesión, fuerza, control, riqueza y señorío”, pero… material, físico, político, económico y terrenal".
Algo así como el reinado de Salomón en la antigüedad.

Es la nueva doctrina de moda, esparcida por los principales exponentes de la falsa Iglesia apóstata y mundana, extendida hoy cual cizaña entre el trigo del verdadero Evangelio, dominando la mayoría de los medios de comunicación con su dinero.
Lo grave es que gran parte del resto de la Iglesia, inocentemente y por ignorancia, ha adoptado los dictámenes de esos falsos maestros.
Esa doctrina prepara a sus seguidores para alcanzar sus objetivos, estableciendo en primer lugar las autoridades gobernantes y usufructuarias de ese poder terrenal, económico, político y religioso, con el llamado “Movimiento Apostólico y Profético”, el cual designa con el título de “Apóstoles” y “Profetas” a la nueva élite gobernante del mundo, quienes reciben con ese título la autoridad y preeminencia sobre los demás ministerios de la Iglesia, sean pastores, maestros o evangelistas. Además, lo más importante, manejan las riquezas económicas y las grandes empresas comerciales o industriales, adquiridas con el dinero de los diezmos y ofrendas, de las muchas iglesias y ministerios sometidos a ellos.

Otras de las enseñanzas de esta nueva falsa doctrina son algunas de las siguientes:

Dice
 Myles Munroe: "El propósito de Dios para nosotros (la Iglesia o los del Reino) es el mismo de siempre: EJERCER DOMINIO Y AUTORIDAD SOBRE EL PLANO TERRENAL bajo su reinado soberano. El Reino de los cielos se refiere a la presencia y autoridad soberana de Dios “invadiendo” e impactando la dimensión terrenal. Más que simplemente revelar el Reino, la misión de Jesús era reintroducirlo. Muchos de nosotros suponemos o nos han enseñado que el Evangelio significa que Dios se está preparando para llevarnos al Cielo como nuestro hogar. Esa no es la verdadera restauración, porque nosotros no venimos del Cielo. Restauración significa poner nuevamente en el lugar o condición original. Ya que no caímos del Cielo, sino desde nuestra autoridad de DOMINIO SOBRE LA TIERRA, ser RESTAURADOS SIGNIFICA PONERNOS DE NUEVO EN NUESTRO LUGAR DE DOMINIO TERRENAL. Lo cual significa regresarnos a la posición de autoridad y dominio sobre peces, aves, ganado, plantas y todo el resto del reino terrenal".

[Estimado lector, favor de tener presente que lo que sigue es lo que enseña el Sr. Stanley Owen. La exposición del Sr. Owen abarca los cuatro títulos "Un verdadero reino, Un bello mundo, ¿En qué parte de la tierra estará el Reino? y Los habitantes del reino", con sus párrafos correspondientes.]

Dice
 Stanley Owen: Lo que la Biblia describe como el reino de Dios en la Tierra.
Un verdadero reino (terrenal y físico)
Debido a que será un reino verdadero en el sentido físico y político, tendrá un rey, un gobierno, una capital y un sistema internacional de leyes. El reino de Dios en la tierra pronto será una realidad. Opacará todos los períodos de la historia conocidos por "el siglo de las luces," "el período clásico," "el renacimiento," etc. El reino de Dios proveerá un magnífico ambiente en este hermoso planeta para todos los que reconozcan a Dios como Supremo Creador y a Jesucristo como Rey del mundo.
Un bello mundo
Use su imaginación por un momento. Piense en un mundo de paz, cuyos habitantes son saludables y bien alimentados y realizan labores provechosas. Imagine un mundo en el cual hay empleo para todos, donde la gente no es explotada y donde un hombre puede tener una vida larga y próspera. Imagine los beneficios de leyes aceptadas internacionalmente y administradas por jueces justos e insobornables. ¡Eso será el reino de Dios EN LA TIERRA! Para otros, el Reino es un sueño de felicidad EN LOS CIELOS. Pero la persona “realista” [entiéndase: “materialista”] sabe que las aspiraciones y los esfuerzos de los hombres no están produciendo UN “MUNDO” MEJOR para nosotros o nuestros hijos. El Reino tiene que ver con “un imperio real y tangible” [es decir, “material, carnal y terrenal”] que será establecido cuando el Señor Jesucristo regrese de los Cielos a la Tierra en un futuro cercano. [Para complacer el apego carnal de los hombres a este mundo terrenal].
¿En qué parte de la tierra estará el Reino?
Palestina era una tierra santa para Dios porque en ella y alrededor de ella demostraría su propósito para las naciones. Los judíos sabían que ellos eran el "Pueblo elegido" debido a la extraordinaria fe de su padre Abraham, la cual dio lugar a la elección de Dios. Hemos visto que EL NÚCLEO DEL REINO DE DIOS SERÁ LA NACIÓN JUDÍA RESTAURADA, CON UN REY JUDÍO. Jerusalén será la capital. ¿Qué otro lugar podría ser más adecuado? Constituirá una magnífica ciudad capital, más céntrica que Nueva York, Moscú o Londres e inmediata a los grandes continentes de Europa, África y Asia. El Reino de Dios será un imperio mundial [terrenal, político, económico y militar] y Jesús será el emperador.
Los habitantes del reino
Debemos aclarar una o dos cosas sobre los habitantes del reino de Dios. Habrá dos clases de personas: en primer término los gobernantes y líderes espirituales, quienes serán inmortales (es decir, nunca morirán), y en segundo lugar los ciudadanos del reino, quienes serán mortales (esto es, podrán morir). El primer grupo incluirá a Jesús, Rey universal; Abraham, David y otros siervos judíos del Dios de antaño, quienes ocuparán puestos de honor en el imperio". "Después recibirán el reino los santos del Altísimo, y poseerán el Reino hasta el siglo, ETERNAMENTE y para siempre" (Daniel 7:18). (Noten que la Palabra citada no dice que será en la Tierra, ni tampoco que será por solo mil años, sino “eternamente y para siempre”).
[Termina la cita de lo que enseña el Sr. Owen.]

Dice la “profeta”
 Cindy Jacobs por el Canal Enlace: "Cristo no mandó discipular personas sino naciones. (¡SIC!) Y nosotros, la Iglesia, seremos el gobierno de esas naciones en la Tierra". "Tenemos que apoderarnos de los gobiernos, colocando senadores y presidentes de naciones, apoderándonos de los sistemas educativos. En el área económica, debemos ser los dueños de las grandes empresas y del capital. En el área de las comunicaciones, debemos ser dueños de canales de televisión, periódicos y revistas. Debemos implantar el Reino de Dios apoderándonos del mundo y gobernándolo".
“Y le llevó el Diablo a un alto monte, y le mostró en un momento TODOS LOS REINOS DE LA TIERRA. Y le dijo el Diablo: A ti te daré toda esta potestad, y la gloria de ellos; porque a mí me ha sido entregada, y a quien quiero la doy. Si tú postrado me adorares, todos serán tuyos” (Lucas 4:5).

ESOS SON LOS REINOS DE LA TIERRA, PERO EL REINO DE CRISTO
NO ES DE ESTE MUNDO.
-“Respondió Jesús: MI REINO NO ES DE ESTE MUNDO; si mi Reino fuera de este mundo, mis servidores pelearían para que yo no fuera entregado a los judíos; pero MI REINO NO ES DE AQUÍ” (Juan 18:36).
-“La voz del cual conmovió entonces la Tierra, pero ahora ha prometido, diciendo: Aún una vez, y CONMOVERÉ NO SOLAMENTE LA TIERRA, SINO TAMBIÉN EL CIELO. Y ESTA FRASE: AÚN UNA VEZ, INDICA LA REMOCIÓN DE LAS COSAS MOVIBLES, COMO COSAS HECHAS, PARA QUE QUEDEN LAS INCONMOVIBLES. Así que, RECIBIENDO NOSOTROS UN REINO INCONMOVIBLE, tengamos gratitud, y mediante ella sirvamos a Dios agradándole con temor y reverencia; porque nuestro Dios es fuego consumidor” (Hebreos 12:26).

LA BIBLIA ENSEÑA QUE REINO DE DIOS EN LA TIERRA
NO PUEDE SER OTRA COSA QUE LA IGLESIA.

“Respondió Jesús y le dijo: De cierto, de cierto te digo que el que no naciere de nuevo no puede ver el Reino de Dios. Lo que es nacido de la carne, carne es; y lo que es nacido del Espíritu, espíritu es. No te maravilles de que te dije: Os es necesario nacer de nuevo” (Juan 3:3.6-7).
Jesús mismo dice que NO ES UN REINO CARNAL Y MATERIAL, SINO ESPIRITUAL. (continuarà)

domingo, 10 de noviembre de 2013

CUANDO AME DE VERDAD.

Cuando me amé de verdad, comprendí que en cualquier circunstancia, yo estaba en el lugar correcto, en la hora correcta, y en el momento  exacto. Y, entonces, pude relajarme. Hoy sé que eso tiene nombre…   Autoestima.
Cuando me amé de verdad, pude percibir que mi angustia y mi sufrimiento emocional, no es sino una señal de que voy contra mis propias verdades. Hoy sé que eso es… Autenticidad.
Cuando me amé de verdad, dejé de desear que mi vida fuera diferente y comencé a ver que todo lo que acontece, contribuye a mi crecimiento.   Hoy sé que eso se llama… Madurez.
Cuando me amé de verdad, comencé a percibir como es ofensivo tratar de forzar alguna situación, o persona, solo para realizar aquello que deseo, aún sabiendo que no es el momento o la persona no está preparada… inclusive yo mismo. Hoy sé que el nombre de eso és… Respeto.
Cuando me amé de verdad, comencé a librarme de todo lo que no fuese saludable… Personas, situaciones, todo y cualquier cosa que me empujara hacia abajo. De inicio, mi razón llamó esa actitud egoísmo. Hoy sé que se llama… Amor Propio.
Cuando me amé de verdad, dejé de temer tener tiempo libre y desistí de hacer grandes planes, abandoné los mega-proyectos del futuro. Hoy hago lo que encuentro correcto, lo que me gusta, cuando quiero y a mi propio ritmo. Hoy sé, que eso es... Simplicidad.
Cuando me amé de verdad, desistí de querer tener siempre la razón y, con eso, erré mucho menos veces. Hoy sé que eso se llama…  Humildad.
Cuando me amé de verdad, desistí de quedar reviviendo el pasado y de preocuparme con el futuro. Ahora, me mantengo en el presente, que es donde la vida acontece. Hoy vivo un día a la vez. Eso se llama…  Plenitud.
Cuando me amé de verdad, percibí que mi mente puede atormentarme y decepcionarme. Pero cuando yo la coloco al servicio de mí corazón, ella tiene un gran y valioso aliado. Todo eso es… Saber Vivir!
No debemos tener miedo de confrontarnos… Hasta los planetas chocan… y del caos nacen las estrellas.
Charles Chaplín.

Cuando uno ama de verdad descubre que no espero nada para mi…sino que me proyecto fuera de mí y eso es amar de verdad.

viernes, 28 de junio de 2013

Infeliz, Pobre y Ciego

¿Alguna vez has estado en el valle de los miserables? Las personas que habitan en este valle se sienten infelices, pobres y ciegos. Estas personas no disfrutan la vida, viven amargados, son tan pobres que no pueden dar ni una sonrisa y tan ciegos que no ven nada, están cegados que no alcanzan a ver todo lo bueno que Dios tiene para ellos. Quien camina en este valle, camina en medio de lodo y pareciera que cada paso que da lo lleva al hundimiento en sus relaciones, en sus negocios, en su vida, a esta persona le cuesta tomar vuelo, le cuesta elevarse.
Me atrevo a preguntarte ¿Eres feliz? seguramente me dirás si soy feliz, tengo a Cristo en mi corazón y sabes yo no voy a dudar de que tengas a Cristo en tu corazón. Me encanta que seas feliz y ahora te preguntaría ¿Estás satisfecho con tu vida? ¿Estas viviendo la vida que Dios diseñó para ti? O ¿Estás viviendo la vida sintiéndote triste, miserable, ciego y sin propósito?
Si hoy estás leyendo este artículo es porque andas buscando la felicidad plena, porque quieres más de la vida, no estás satisfecho contigo mismo, sabes que hay algo más y no sabes cómo lograrlo. Hay muchas personas que cuando llega el mes de diciembre  se deprimen de tal manera porque no han podido lograr sus sueños, viven pensando que se ha ido otro año y siguen en el mismo lugar, no teniendo lo que querían, sus sueños lo ven demasiado lejos por lo cual desean que este mes no llegue. Tú no eres de esas personas porque a partir de hoy estás tomando la dirección que te lleva a la felicidad porque has decidido poner en el Señor todos tus sueños.
Tu puedes decir hoy como el Salmista: “Puse en el Señor toda mi esperanza; él se inclinó hacia mí y escuchó mi clamor. Me sacó de la fosa de la muerte, del lodo y del pantano; puso mis pies sobre una roca, y me plantó en terreno firme. Puso en mis labios un cántico nuevo, un himno de alabanza a nuestro Dios.” Salmo 40:1-3ª.
Creo que tu eres de aquellos que están agradecidos por la vida, que tienen y experimentan buenos momentos en la vida, sin embargo sabes que algo te falta. Sabes que tienes todo el potencial y todas las oportunidades para ser feliz pero no lo sientes, y sobre todo cuando ves que hay cosas que no están funcionando bien en alguna área de tu vida. ¿Está tu vida en equilibrio? ¿Cómo estás en tus relaciones? ¿Cómo estás con tus metas? ¿Estás postergando tus sueños?

La felicidad no es un accidente. No es un sentimiento, la felicidad es algo que tú eliges. Elige ser feliz hoy y alegrar a otros!